miércoles, 17 de septiembre de 2008

STELLA MARIS TABORO

ELLA

Hay veces que me siento
prisionera en oscuros laberintos
y en estrechas grietas
me escurro entre gritos.
Sediento mi ajado cuerpo
quiere abdicar en una torre hueca
cayendo en la profundidad
del foso que la ahorca.
Entonces aparece ella
y en un manto satinado se desliza,
ciñendo en sus manos flores frescas
arrancadas en la temprana alba.
Se vuelve agua para mi sedienta sensación
y destruye el ovillo de mi angustia.
Gira en halo intenso y despierta
un viento tranquilo en mi aposento.

del libro: "transparencias del alba"

RUBÉN VEDOVALDI


(PENSAMIENTOS)


Tal vez el mal que se desea duela más que el mal que se hace.

¿Y qué dolerá más, el mal que se hace o el bien que se deshace?

El mal que se hace es un bien que se deshace.

JORGE LUIS ESTRELLA

VIDA

Heredé la inercia,
la pasión, la duda,
los miedos, la nostalgia,
la desazón, el canto.
En realidad,
la vida
es una enfermedad hereditaria.

DANIEL REQUELME

CENTINELA

La luz de Luna
abrocha tu sombra.
Se despide
como vuela un pájaro,
con un beso.
Marioneta del viento
en las ruinas de lo dicho.
Me deja
centinela de estos cuerpos
que el poema intenta aliar.

ANIBAL JORGE SCIORRA

LA PRINCESITA

La princesita no debe dormir con los zoquetitos puestos.
Sus piececitos tienen que respirar.
entonces papá, que no es rey, se los quita suavemente para no despertarla.
Pero pronto la princesita queda acéfala de papá, que no era rey, y ya no tiene quien le cuide los piececitos.
Se pasa las tardes llenas de autismo sentada en su banquito al fondo del pasillo del conventillo de la calle Tequendama mirando hacia la pieza de adelante donde su hermano Ernesto toca "Lágrimas y sonrisas" con el acordeón que era de papá, que no era rey, mientras se muerde la lengua.

FLORENCIA ANGELI

SOPA

Cada mueca mía
te hace reír
y mi sombra
es una calesita
......................enorme.
Vos te vas
(como siempre)
y el alma se almidona
y el corazón se acoraza.
Estrellas sólo te tiro
y vos me pagás con sopa.
Sola no me voy a quedar
pero tu perro no me quiere.
Capaz volvés pero
el sol no sale todos los días
y la luna ya me sopló tu secreto.


lunes, 15 de septiembre de 2008

ANDREA FRANCO

MINIATURAS

Tu alma es miniatura,
encargada de elevar dedos gordos contra un espejo
hecho trizas, contra una destilería arrogante.
Tu sentimiento es miniatura,
como el silencio que la noche olfatea por debajo
de todo pronóstico y elocuencia,
por debajo de la colmena iniciada en luna llena.
Tu sentimiento: piedra inquieta que se diluye
contra mi pecho y agoniza a grandes bocanadas,
derramando la señal implacable del olvido.
Piedra caliza, hombres lobos con garras de soñadores
-única y desesperada primavera-.
Son sólo miniaturas parecidas a tu alma, a tu voz fantasmal
que erupciona en mi antiguo árbol, cielo bebedor de luz.
¿Pero cuál será? ¿La del relámpago imaginario que comprueba
siempre el mismo crimen, o la de aquel silencio
con forma y humedad que se pasea por una callecita oscura
llevando una vela en la frente?
Miniaturas.. . son sólo miniaturas,
con el triunfo de la miel caliente sobre los hombros,
con el bosque que se extrae desde lo alto de tu tormenta,
una respiración mantenida a puro fuelle y sudor.
Estas son tus miniaturas: erigir el muro más delirante,
filtrar la nostalgia más acabada, y volver...
volver al visionario polvo de la iniciación,
y hurgar tu clandestinidad en esta transitada galería,
que es tu noche, tu prueba, tu error.....

(Del libro “El manto de la malicia”,
Ediciones de la Cultura 2008)

VICTOR HUGO TISSERA

HUMANIDAD DE BARRO

Han callado los himnos
que en el alma me habitaban.
Por eso vuelvo
con el grito del silencio
a buscar crepúsculos despiertos,
en las vetas anquilosadas de mis pasos.
Mi mirada es un océano de piedra
donde golpean los inviernos
sus placeres de triunfo.
Por mis venas
cruzan relámpagos de fuegos
como enormes cicatrices.
Estoy frente al sabor de la desdicha
con una cruz de llanto entre mis manos,
y el cansancio de la luz
desvaría sobre mi humanidad de barro.
Pero sé que aún desde las grietas
donde la muerte hace pactos con el cielo,
vendrá el abrazo apenas perceptible
desde la piel de un ángel sin rostro ni memoria,
que llenará de músicas mis lágrimas
para reconciliarme con Dios y con la vida

Del libro "Detrás de la mirada"
(con voz propia)

JUAN JOSÉ MESTRE


LAS ROSAS

Un equinoccio que se acerca, la vida obstinando azules, el canto lejano de una ronda perfumada de morriñas, ese acostumbrado trinar del jilguero enamorado, la brisa fresca cargada de ozono vivificando noches y tu mirada sobre los últimos versos que tal vez escriba aquí, donde florece la inaugural rosa de tu vientre…

jueves, 11 de septiembre de 2008

ANA MARÍA MANCEDA

Creí que estaba en reposo la nostalgia,
pero en algún lugar del universo
aleteó una mariposa.

Como un río viajando por su cauce,
la mente esculpida a cada instante
timonea emociones en la rutina.
El caos acecha transparente,
lo simple se vuelve complejo
lo equilibrado comienza el desorden ,
lo invisible se presenta inexorable.

Porque la nostalgia es perversa , parásita, seductora.
Omnipresente, se mezcla con el flujo de la sangre,
con el aire que inspiramos.
El bello paisaje se cubre de neblina,
la música escuchada proviene desde

las sombras
y pinta las caras extrañas que deambulan por las calles.
entonces...
El poema es incipiente y el temido llanto asoma.

Creí que estaba en reposo la nostalgia, pero en algún lugar del universo
aleteó una mariposa.

domingo, 7 de septiembre de 2008

RICARDO RUBIO


OCHENTA Y TRES

Sostengo que no dejaré más que algunos versos
a pesar de formas quietas, a rabiar de melodías.
Sólo palabras para digerir el tiempo
y separar distancias.
Sólo letras con fieras milenarias
llenas de vejez que no soñé.
Frases con arcabuces cargados de rosas y terror.
Narraciones extrañas donde se revuelve
y se retuerce el laberinto de postergación y miedo.
Caracteres oscuros sobre la cara blanca del idioma.
Pienso que no seré más feliz que ahora
y me abstengo de opinar lo insuficiente.
Sostengo nuevamente tu mano
y tu piel se hace anémonas,
y otra vez la noche, parece mentira.

sábado, 6 de septiembre de 2008

GABRIELA BRUCH


PAISAJE SERRANO

la casa lacerante, perdida, olvidada
el murmullo del ave bajo el cristal
las finas gotas de un sudor incandescente
el aleteo de la mariposa
contra el vidrio
dos pájaros muertos
el camino de pedregal
el mirador hacia el este
el escritor con la mano incendiada
ella, buscando la primera estrella de la noche
un gato montés con su presa en la boca
el aullido del loco cuando sale la luna.

MARCELA PREDIERI


HAY QUE ENSUCIARSE LOS OJOS

"Es parte del entierro
estos brazos que por colgar pesan tanto"
Gustavo Tisocco
Hay que ensuciarse los ojos
y ver sus cuellos que se arquean
a besar la muerte

Hay que mirarlos
como árboles amarrados a sus huérfanos
entre el polvo y las barajas

A ellos
........de hembra alguna
que tienen precio de orgía
......y abrasan en el agua
............ las huellas del deseo que saben mutilar
que sólo conocen la lengua de su espejo

A ellos que no pueden evitar
ser soga de mendiga colgada a sus monedas
pan en la boca de un tigre
nudillos al borde de no importa qué
...........................................plegaria manoseada

Hay que saber desnudarles el pellejo
sepultar sus rodillas
masticarlos como a hostias
desgastarlos como a un centavo ciego
y dejarlos por fin inmóviles de tiempo
para ver lo que esconde la sepultura de sus cejas

para descubrir que lloran como cualquier mortal
y que como a cualquier mortal
.....................la madre los traiciona

Y serán tan bellos cuando lloren
cuando los veamos morder
.............................con oficio de Dios
ese miedo de pájaro a subirse a los ojos de los gatos
mientras yo los araño

DANIELA PICCIONE


entonces teníamos la piel
crujiente y eterna,
vos empuñabas tu blancura
en la hora mas extensa,
yo mendigaba sombras
para enhebrar la noche

siempre fuimos oscuros,
fragmentos de vidas
escapadas en las siestas

te lo dije:
............ algún día el tiempo
será una mueca sin espejos
ignorando los finales.

YOLI FIDANZA


POÉTICA

Si el silencio es más frágil que la rosa
y un solo eco de infinito lo aja,
se aparta, calla y la palabra baja
al dúctil verso, a la coherente prosa.

Duele el trino del ave; el hombre glosa
la angustia de ir urdiendo su mortaja
mas si logra escribirla la desgaja
sabe de vuelos y en la luz reposa.

Allí está la metáfora y su máscara
que aunque sin carnaval para la treta
viste disfraz y nadie lo repara.

Allí está la gramática, Eva esquiva
que goza su poder.
Aquí el poeta
con su perplejidad de letra viva.

NILDA PIGAZZINI


ME AFERRO A LA VISIÓN
DE OTROS POETAS

Soñar sin pretender otra existencia
profusa de la vida,
expectativa…
Solo él
germinara poemas
inspirado en el dolor, utópico
de sueños volverá sin existir.
Le pertenezco.
Alguna vez me fragmenté
en la desidia
inerte de su esencia.

SUSANA LIZZI


DESAFÍO

Quiero provocarme para ver si me saco de mi territorio
quiero entrelazarme al vértigo de la esencia natural de la mujer tardía
Estrujo cada calle con mi paso de rabia
y rompo todas las esquinas con un grito a contramano
Me distingo entre la multitud y me avanzo entre dientes
me acerco me acorralo me ensaño y escarceo
sufro el desengaño de siempre.
Cuando me veo
me voy de mí
sin saber si he estado a punto de encontrarme.



miércoles, 27 de agosto de 2008

MARY ACOSTA


ACROBACIA SALMICA

Atardece en mi,
ante el desnudo audaz de los espejos.
Desgrano la penumbra hambrienta
vistiendo un traje de epílogo,
sobre la fina piel gastada,
que expulsada en siete gritos
desarma cóncavos domingos de abril.
Detrás del músculo agotado,
la acróbata libélula
confabula el vuelo,
en mitad del geodésico instante,
inventando el hálito de Dios resucitado.

GUSTAVO TISOCCO


Es en el costado de adentro
donde llueve la ausencia.

Ahí, en el rincón oscuro
del hueso encallado,

donde la nicotina invade esferas,
huecos distantes.

Donde me acurruco
y descorro los velos,
rompo los cristales,
araño el vértice.

En el otro costado
siempre anidan los pájaros.

De su nuevo libro: "Desde todos los costados"

LAURA HAIMOVICHI


PALABRA VERDADERA

Las nubes estremecidas,
el océano espeso,
la blanca, tibia caracola, al sol
y tu cara franca y asombrada
frente al cuerpo desnudo.
Creíste que sentías
por primera vez.
Fue de un modo liviano
y definido al mismo tiempo.
Del silencio, después,nació una palabra verdadera.
de su libro: "de para en par"

MARCELO JUAN VALENTI



Recibí
una sucesión
de mil hojas
al abrir
un libro
en el
bosque.
El agua
como
único testigo.
Los otros atravesaron la floresta unos minutos después.
Ya era tarde.

martes, 26 de agosto de 2008

MARÍA PAULA MONES RUIZ


ARTE POÉTICA

Descubrirte… creando. Crearte… desnudándote
Sentir desde la nada, la vida
y comenzar el camino desde cero, sin cuerpo.
Dar vida a un color,
colorear una palabra iluminándote la piel.
Sostener al alma, a tu ser caminante,
cuando repleto de encrucijadas
vuelva al hueco de la luz, la poesía madre.
Que ella te cree. Que ella nazca de tu sed.
Que las huellas de sus dedos, tu escritura y ella
sean lo mismo, el mismo camino
de ida y de vuelta, como recién nacida.
Que vista de tu piel
Que llore con tus lágrimas.
Que ría con tu risa. Como una madre.
Las madres y la poesía
son únicas y eternas.
Viven por nosotros.
Y por ellas, somos
agonistas
de papel carne, de sangre tinta.
Y vivimos…
gracias a ellas.

(inédito)

martes, 19 de agosto de 2008

ADRIÁN N. ESCUDERO


DESPEDIDAS

Ahora recuerdo lo que Él dijo, cuando “algo” tosco apareció entre sus manos y sus labios sentenciaron: “Cuando el Tiempo aprisione tu vejez, quizá, leyéndolo, puedas escapar de sus rejas y barrotes infranqueables…”.

El Muchacho -28 años recién cumplidos-, recibió del viejo un gastado libro. Un libro de tapas tan duras como las miradas jóvenes y antiguas que se cruzaban, desafiantes, por última vez.

Un libro de tapas duras con letras doradas nominándolo a jirones, más allá de los rasguños del tiempo y del uso. Un libro denso, de hojas tibias y quebradizas, tan delgadas y finas como la figura enhiesta de quien lo sostenía, con manos trémulas y tan tibias y quebradizas, como las hojas del libro denso de tapas duras con letras doradas nominándolo a jirones. Una especie de Biblia ahora virginal entre sus manos, aceptada sólo por debido y humano respeto, por última vez.

Recuerdo también que, luego, el Muchacho sonrió con lástima ante el rostro apacible del Anciano que lo miraba con dulce firmeza y el brazo extendido y la mano abierta, en vano intento por estrechar la de su hijo, por última vez.

El vacío ocupó la desairada nobleza de aquel antiguo gesto de amistad entre los hombres, y, el Muchacho, después de abandonar con displicencia el libro viejo del viejo Anciano, lo arrojó con desprecio en un cajón de su hasta ayer lustroso escritorio de avanzado estudiante de posgrado… Y, dando media vuelta, se marchó con un “chau, para siempre…”, del hogar paterno, pensando, lo sería, por última vez.
(Heredada por un hermano menor, aquella casa -la del libro- nunca se vendió. Y ahora que recuerdo lo que Él dijo, cuando “algo” tosco apareció entre sus manos y sus labios sentenciaron: “Cuando el Tiempo aprisione tu vejez, quizá, leyéndolo, puedas escapar de sus rejas y barrotes infranqueables…”, un Muchacho, cierto Muchacho –ya entrado en años-, tumbado sobre la puerta de entrada, tras un timbrazo de estridencia entrecortada por invisibles sollozos, volvió aquel día a aquella casa, con tembloroso pulso y arrugas cristalizadas en el cuerpo, a buscar ese “algo” que había olvidado en un cajón de su hasta ayer lustroso escritorio de avanzado estudiante de posgrado, a comienzos de una -ahora- vana existencia arrepentida…).

DIANA POBLET


IDENTIDAD

Los que venimos del sur
no podríamos ser de ninguna otra parte
nos faltaría silencio salitre y polvo
lamentaríamos ese sentirnos vagabundos
con ansiedad permanente por marchar
y angustia inexplicable por volver.
Siempre agobiados de frío viento y nieve,
incomprensible pertenencia a lo adverso
¿es lo que alumbró nuestra estrella?
un comenzar eterno sin remate posible.
O será que el Sur se nos metió adentro
sólo por existir.

sábado, 16 de agosto de 2008

JUAN JOSÉ MESTRE

SIN TÍTULO Y DESPOJADO

Lo que queda es la sinrazón
del gris en la mañana.
Lo que queda es este sinsabor
de ser despojado por la humedad
del viento entre los huecos del alma.
Lo único que queda
es el yermo deambular en la búsqueda,
una búsqueda cuyo final es el anodino sendero
que conduce a las estragadas campiñas de la pesadumbre.

NORMA MARCHETTI

AMORES

Son disímiles amores los que construyen la vida,
los que sostienen la carga, los que le aportan caricias.
Los que demandan el tiempo de brindarse compañía,
los que en miradas entregan los impulsos de otro día.

Nos vulneran las defensas, nos limitan las partidas,
nos devuelven la confianza confiriendo una sonrisa.
Como oxígeno a la hoguera, como agua en la campiña,
como sol tras la tormenta, recuperando su estigma.

Como vínculo sagrado, más allá de las fronteras,
como enlace, que silente, se nos instala en las venas.
Como luz en la neblina, como aurora en la mañana,
como abrazos entibiando en las gélidas distancias.

Y así se transmutan los roles, se fusionan, se liberan,
se distienden, se deslían, se enfatizan… y menguan.
Te rodean con su aroma, su suavidad… su ternura,
su sensatez, su belleza… o sus cándidas locuras.

Los amores son legados que noblemente eternizan,
más allá de los vaivenes que nos agitan los días,
más allá de las promesas, los errores, las partidas,
los enojos y finales… que te arrebatan la vida.


MONIK MATCHORNICOVA



Sin palabras, aun el... verso
y el tiempo ahí, detenido, blanco
pálido bajo el sol, como lenta
marca de un final, donde la tarde
ya es pasado, donde latente
y en constante movimiento, circula
entre las horas, ese ancestral
sospechoso, que irradia
entre nube y nube vagabunda... Es
Gris, casi noche y azul
intensa tu mirada, oceánica
profunda orillando caminos, inventando
acordes, donde otro
es el idioma, otro
el sonido, entre
.....las sombras y el
.............. silencio.

martes, 12 de agosto de 2008

GUSTAVO MARCELO GALLIANO


A MÍ
(Amistad, Melancólica Ironía)
No me seducen
los festejos paganos
en días comerciales.
A mí.
Me resbalan los saludos,
los falaces deseos,
las autómatas frases.
A mí.
Nunca me excitan
ni regalos ni abrazos,
preñados de vileza.
A mí no.
Claro que no,
los Días del Amigo
jamás me interesan.
A mí.
Nadie me llama,
ni escribe ni desea,
ni abraza ni extraña.
A mí no.
Después de todo
ya no me inspiran
ni correos ni esquelas.
A mí.
Me encantaría
guardas
en el secreto
del verdadero anhelo.
A mí.
Que hastiado de silencio,
de contar con amigos
les ofrendaría el alma.

lunes, 11 de agosto de 2008

LUIS BENITEZ

EL COTILLÓN DE LAS TINIEBLAS

Las llaves rotas, las monedas sin valor,
esos teléfonos anónimos recobrados de un bolsillo,
el polvo de las paredes, de los muebles, las ventanas.
El polvo que cubre toda la tierra
como un segundo mar, en seco.
Una mancha en la ropa que continúa en la carne,
un grito y después un susurro y después el silencio
que a duras penas se disfraza de resto de la tarde.
Un llamado sin voz, despertarse buscando
un algo indefinido que a nuestro lado se desangra
y difumina y que olvidamos por grados.
Lo que nos amenaza desde una mosca
chillando furiosa en la cortina.
Una misma situación, las idénticas palabras,
que cada cuatro exactos años se repiten
con la morosa precisión con la que baja,
de nuevo, un ascensor.
Las cosas que nos miran fijamente,
desde las vidrieras cerradas,
cada vez que pasamos haciendo
la penosa pantomima de ignorarlas.
Alguien que nos observa desde un lejano edificio,
exactamente cuando vemos sin oírlo
que nos está diciendo algo.

El compacto horror de la tortuga
que nos devuelve al jurásico.

SIMÓN ZABALA GUZMÁN

CANTO A LA ESPERANZA

Sólo cuando seas libre
entenderás el vuelo de los pájaros
su proyectada sombra sobre la
espalda terca de los siglos
la dimensión exacta de sus alas.

Ojo, piedra, luciérnaga fantástica
cabalgarás sobre la claridad de tus
ideas.
No habrá un resquicio para el descanso
de tu mente
tu voz será un océano
una luz que rompa el tímpano del tiempo.
Irás hacia el espacio
para que el golpe de tu huella
inicie el trazo perfecto de la forma.

Para entonces ya no tendrás cadenas
ser alado
verbo encendido lengua simultánea
camino para siempre
hombre
te crecerán jilgueros en las manos
y cruzarás
viajero ineludible
por todos los besos de la tierra
sembrando la esperanza.


(Ecuador)

JORGE LUIS ESTRELLA


OJOS

Mi ojo muerto,
aquél que sólo veía al olvido
deslizándose por los carriles de la nada,
amaneció mirando el mar,
los pájaros,
la mano desgarrada de los que piden.
Mi otro ojo,
que estaba observando el paisaje
de los hielos desmoronándose,
al comprobar la resurrección de su compañero,
se dejó seducir por el olvido
y, como si fuese un témpano que se derrite,
sencillamente se murió.

domingo, 10 de agosto de 2008

CLAUDIA AINCHIL


COTIDIANO


Abro los ojos,
la tenue luz
habitual alivia,
me escoge
interroga
alrededor todo esta en su sitio
las almohadas mi pelo
sus ojos mis manos
sus piernas mis encrucijadas
sus puertas entornándose
cuando la vida es dura
mi necesidad de encontrar ventanas.
El azar mudándonos.
Abre los ojosla brisa temprana lo escoge
interroga
como si fuera un aliado incondicional
alrededor mis besos
sus besos…

de su libro: "Remolinos a bordo"

GUSTAVO TISOCCO



Empañados espejos
anuncian suspiros.
El tiempo tras el cristal,
delante de mí
.............. adentro.
Como estaca,
la luz devuelve nubes.
La tumba espera.

De su libro: "paisaje de adentro”
-Buenos Aires-

MARTA ORTIZ


Qué latido tensa
la levedad del poema
a pesar del portazo
que resintió la estructura
y cayeron las letras
como escombros
al piso.

Si martirio es la palabra
y furia y desenlace;
¿por qué entonces
este apremio de ópalo
...............alhucema y
.....................delirio?

DELFINA ACOSTA


POESÍA

Sólo tu voz es dulce, poesía,
porque por ella he sido yo narrada.
Con tierna obstinación tus ojos pones
donde clavé, vencida, mi mirada.
Ya te mandaron a morir, mas tú
como una flor del campo te levantas.
La hoguera preparada para ti
en tus lozanos pétalos se lava.
Porque eres mustia entre las bestias todas,
garza de invierno, yo te siento hermana.

Vestimos un amor desesperado,
que nos desnuda el pecho y las espaldas.
Debajo de borrascas vas y vienes
como una cabellera de palabras
y enferma caes de capullos nuevos,
de aroma fresco y pena enamorada.


(Paraguay)

SUSANA NUÑEZ

INVIERNO
Un Otoño dorado
de hojas crepitantes,
fue la alfombraque me llevó
hasta tu puerta.
¡Hace frío aquí afuera...amor!
Franquéame tu corazón,
que el Invierno llegó
-y sin tu calor-
la Primavera,
me encontrará muerta.

RAMÓN FANELLI


“LA ROSA NEGRA”

De perfil
Sometiéndose a la superficie
cada rosa negra
rabiosa en su tierra
resistiendo el abismo

que da el cincel del Orfebre,
con sus manos todas juntas
sin perder las curvas
de brazo a brazo.

del libro: "Entrejuegos"

RUBÉN VEDOVALDI



S U P U E S T O / P R E-TEXTO

yo hago
............decir a mi
yo poético que acaezco
.............. levemente

tú-digo -acaeces
-pongamos que- como quien no
................quiere la

cosa él acaece así como así
ella acaece acaso
nosotros, a lo mejor, amagamos
............acaecer

vosotros y ustedes me parece que
acaecen con tutti
vosotras y ustedas ni así ni asá o vice-

-versa ellos y ellas en
tanto acaecen tal cual o
tales mejor
............dicho para cuales los

acaeceres suelen
yo -hago decir a mi lírico
hablante - que suelo y no suelo

tú sueles solito
él solía en otros suelos
ustedes si no suelen
le pasan casi soliendo
o ni tan tan ni muy

muy no sé... yo hago
..........decir
..........es un decir
................quiero decir
....... a caso...


STELLA MARIS TABORO


Toma aquí, mi cuerpo
sembrado de tiempo,
habitada con alas del viento.
Árbol maduro de frutos,
tierra que tomó tu semilla.
Suelo que despertó tu fuego,
bebiendo en las noches
mi néctar escondido.
Toma mi cuerpo,
como el sol toma el horizonte,
y como las algas aferradas al agua.
Así, toma mi cuerpo,
navegando hasta el amanecer,
hasta secarme como una flor al sol...

sábado, 9 de agosto de 2008

ZARA PATRICIA MORA VÁZQUEZ


RÉQUIEM A UNA SINFONÍA DE VIDA

Nací en la época de los truenos,
Cuando crecí,
Era tormenta lo que me mecía.

Y ahora es la lluvia,
La que me moja,
Y me acompaña en la lucha.

A día de hoy son el sol,
y todas sus lunas,
Las que engañan con quimeras.

Quimeras que atan,
Quimeras que no escatiman cantos de sirena,
Sonidos, no son más que reflejo disociado,
Del espejo del feriante.

Mientras mis manos temen.

La sensibilidad aflora,
Nadie quiere escuchar,
A la que con sus versos no quiso complicar.

No elevé el soneto,
No entoné una décima,
exprese lo que sentía,
¿Qué convierte la locura en verso?

Y bien, Mis alas no respondieron
Alce el vuelo,
Dieron marcha atrás,
Lágrimas de cera,
Que no alcanzan a ver el sol.


Han caído bajo,
Complicado el verso que hoy te escribo
Lidiado entre las sombras,
De almas en deceso.

Márchate de mi vida,
Y esculpe la hojarasca,
Para dar pasó a la estación,
Que empieza con tu vida.

Ahora, cuando las palabras,
Naufragan en tu boca,
Mi corazón enloquecido,
Retienen la vanidad,
La sangre hierve en la tormenta,
Y prolonga la muerte,
Del corazón necio,
Que esgrimió en su credo la palabra "loca".

(España)