viernes, 9 de abril de 2010

HORACIO LAITANO


ATARDECER

Al borde de la tarde
los sueños se volvían
más oscuros.
Un tímido fulgor
atravesaba sus pupilas
incitando pensamientos
que luego lo rodeaban.

A medida que las sombras
teñían el paisaje
sus manos temblaban
buscando una certeza.
Una frase articulada
a espaldas del silencio
que pudiera revelarle
algún indicio


-Buenos Aires-

6 comentarios:

Juan Carrizo dijo...

Por qué será Horacio que en los atardeceres,uno busca respuestas a los interrogantes que se abren durante el día,será acaso que uno le encuentra similitud al final de la vida,las sombras invadiendolo todo,el sol o la luz muriendo en la rojez ensangrentada,tu poema me sugiere todo eso,hermoso por cierto

Laura Beatriz Chiesa dijo...

Horacio: el atardecer abre los brazos y cobija. Nos invita al recogimiento, a la entrega, una forma de esperar el nuevo día. Un abrazo de,

Anónimo dijo...

Excelentes el popema y los comentarios. La búsqueda de algún indicio. Yo, cuando no estoy bien, en el atardecer me siento peor. Pero, en general, es una hora en la que busco respuestas. Gracias.

Jorge Luis Estrella

galáctica dijo...

Querido Horacio: un poema donde la imagen elegida por Norma acompaña a las palabras en forma perfecta.Las sombras de la noche "al borde de la tarde" se cuelan en el alma, donde los sueños crecen, se agiganta el mundo de lo onírico y el temblor se hace hondo (expresado en las manos, pero se irradia a todo el paisaje) . Hermoso Irene Marks

Analía dijo...

Muy sentido tu poema, querido Horacio, me movilizó y conmovió, muy buenas imágenes.
Bello: "Una frase articulada
a espaldas del silencio
que pudiera revelarle
algún indicio".
Gracias por compartirlo.
Mi abrazo
Analía

Gustavo Tisocco dijo...

Leete Horacio es un placer, un abrazo Gus.