viernes, 5 de febrero de 2010

STELLA MARIS TABORO


MIS AVES


En un punto de mi alma
aletean todos,
son ellos
los que bajan del cielo
al suelo,
los que agitan sus alas,
acarician el aire,
regalan su tibieza,
y el anfiteatro de granos
se entrega.
Sin piedad la noche
los esconde,
¿en qué nido, en qué lugar?
Pero vuelven,
cada amanecer regresan ,
con su valija de trinos
con sus picos hambrientos.
Los miro desde lejos,
un sorbo de libertad,
transparente distancia .
Desaté su pasión
por arribar allí,
Vendrán siempre,
a esta cárcel libre,
con piso de suelo
con techo de cielo...


-San Jorge, Santa Fe-

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Stella Maris: creo que en ellas se transportan las horas, con todos sus encantos o desencantos. Llevan la alegría en su trino, el trabajo en sus instintos, la algarabía en sus vuelos vespertinos, el deseo atávico de multiplicarse, sin medir esfuerzos para el encuentro y, luego la colaboración para criar esa descendencia. Impecables...y "siempre vendrán" porque nunca se van, sólo se alejan.Aplaudo a "tus aves". Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.

Mónica Angelino dijo...

Stella, muy bueno tu poema, este irse y siempre volver.

Besossssssssss

Estrella del mar dijo...

Gracias a Norma por poder en su nidito, plumajes de mis versos que están nutridos de trinos.



Gracias Beatriz,las aves son símbolos de libertad!!

Maria Rosa dijo...

ELLAS SABEN DE LA LIBERTAD QUE LE REGALAS, POR ESO SIEMPRE VOLVERAN, ES COMO EL AMOR,"DEJALO LIBRE, SI REGRESA ES POR QUE SIEMPRE TE PERTENECIÓ"
Bellisimo poema,
María Rosa

Anónimo dijo...

Hola Stella: gracias por toda tu sensible espiritualidad vertida en cada poema.
Un abrazo de Norma

Juan Carrizo dijo...

Un poema de deleite para las pupilas y el corazón,bien logrado con los matices pertinentes de una buena escritura

Anónimo dijo...

SUSI DIJO:Ruben: Felicitaciones, siempre sorprendiendonos con tus escritos muy bueno ¡Adelante!