domingo, 13 de julio de 2008

RUBÉN VEDOVALDI


LA DIABLA PROFECÍA

Mañana poblarán el valle esas hembras desnudas que bajan de los árboles del deseo, a preñarse de cuanto macho se les cruce. Poblarán los valles mujeres infernalmente bellas, hembras de risa y llanto que traen el fruto a morder y la muerte en polvos. Locas que ríen entre ellas y no sabremos de qué. Bestias de un raro hechizo, ninfas que no han bebido el licor de las tabernas pero bailarán alrededor del fuego, locas, y cantarán desatadas ante el espejo y se pintarán furiosamente para la guerra del amor y se frotarán suaves aceites aromáticos por el fruto prohibido hasta arder como lo que son. Bajarán de los árboles en las noches de luna, lobas de carne fulgurante, panteras, zorras, perras, yeguas desbocadas en el delirio del placer. Vendrán a retobarse, a retozar a horcajadas del viajero que huye; correrán a trincarse al guardián desguarnecido; rugirán a horcajadas del que llevaba el carro, el que timonea el barco, el que conduce el tren. Amazonas salvajes con sus lenguas como látigos, sus ojos como arcos y flechas engualichadas, sus uñas como espuelas del impulso. A horcajadas del que domaba las potrancas chúcaras. a horcajadas del que fabrica los muebles de la fornicación, a horcajadas del médico de señoritas; a horcajadas del sacerdote virgen y del corregidor; a horcajadas del hijo del juez, a horcajadas del maestro rural, del banquero y del mendigo. Bajarán de los árboles como hambrientas serpientes. Llenarán de alaridos las cumbres y los llanos y parirán cachorros a los cuatro vientos. No escucharán a nadie. De sus voraces piernas saldrán los hijos, hasta volver el desierto muchedumbre y la muchedumbre otra vez guerra, dolor y amor.

1 comentario:

mercedes sáenz dijo...

Me gustó mucho este texto entre biblíco y bello. Bien conducido hasta dón queda un pensando. Saludos Mercedes Sáenz