domingo, 8 de junio de 2008

MARÍA TERESA ANDRUETTO


PERAS

Había una rosca cubierta
de azúcar, una mesa con el hule
verde y una frutera de vidrio
(por la loneta de las cortinas, el sol
sacaba tornasolados color de ajenjo),
y había peras. Recuerdo los cabos rotos
y el punto negro que, en una de ellas,
hace el gusano. Sé que las dos teníamos
el pelo corto y unos vestidos
almidonados.

Después algo (quizás el viento)
sonó allá afuera y mi madre dijo
que acababan de pasar
Los Reyes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

MARÍA TERESA: SIEMPRE ES UN PLACER INMENSO LEER TUS OBRAS!!!!!
NORMY P.

Gadeira dijo...

Me he quedado prendada ante esta miniatura de color, ante esta invación de imágenes preciosísimas. Un saludo desde Cádiz. Andalucía. España.
Gadeira.