jueves, 10 de marzo de 2011

HUGO MUJICA


ALBA



Quieto,

como no moviéndose
para que la sangre no rebase
la boca

quieto,

como sintiendo un pájaro
herido
en la palma de la mano

sin cerrar la mano
sin abrir los ojos.

Hay una fe que es absoluta:

.....................una fe sin esperanza.

-Buenos Aires-

7 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Hola, Norma, un escrito muy conmovedor el que subiste, nunca había pensado en una fe sin esperanza. Muy bueno.
Un saludo.
Humberto.

Laura Beatriz Chiesa dijo...

Hugo: bello poema con quietud, para que todo fluya dentro de esa fe absoluta, aún sin esperanza.
Cordialmente,

Avesdelcielo dijo...

El poema subraya la fe con hermosas expresiones. La verdadera fe procrea de a poco la esperanza.
Muy buena publicación, Norma, sobre un escritor que se destaca en nuestro tiempo.
MARITA RAGOZZA

abel dijo...

Teníamos viente años cuando nos fuiste a despedir, junto con Luis Angel.
Cuantas Esperanzas, las que escondía.
Hoy,me regalas de la mano de Norma el secreto de la esperanza absoluta en LA FE.
Abel Espil

Rodrigo dijo...

Caminos difíciles con fe y sin esperanza. Parece que de una virtud acostumbra a nacer la otra. ¿Acaso puede vivirse falto de esperanza cuando te acompaña la fe? Solamente en esos casos de certeza absoluta no hay, no hace falta la esperanza...todo está lleno de certidumbre.
Gracias por hacernos reflexionar.
Un saludo afectuoso

Mónica Angelino dijo...

Puede haber fe sin esperanza pero ¿esperanza sin fe?

Besossssss

Anónimo dijo...

Este tipo de poemas metafísicos me pone la piel de gallina y quedo preñado de fertiles sugestiones. Gracias por tanto.

Jorge Luis Estrella