domingo, 3 de octubre de 2010

IRENE MARKS

LA HERMANDAD SECRETA: INICIAL

Cuando levantaron campamento
había pequeñas nubes
Indicios
de tormentas lejanas

Y plegaron las banderas
que en las carpas
...........................ondeaban
guardándolas
en el reparo del corazón.

Pues sabían
que por todo sendero
el día del horror se iba acercando.

Mas cuando caminaban
por la enorme prisión
de hierro y de cemento
que había invadido
t o d a l a t i t u d,
entre el aullido de las máquinas
sus voces iban limpias.

Porque las banderas c r e c í a n,
..................................s e      d e s p l e g a b a n
l o c a m e n t e v i b r a n t e s
desafiando las órdenes
que vertían las bocas
de los hombres- robot
De su libro: "La Hermandad Galáctica"


Buenos Aires-

7 comentarios:

Gustavo Tisocco dijo...

Un poema para meditar, ir más allá...
Gracias irene, gracias Normy.
Gus.

Literalia dijo...

Muy apreciable Irene:
Te invito a participar en nuestro Concurso Internacional de Poesía, sin fines lucrativos. Somos un equipo de 10 escriores (españoles, argentinos y mexicanos), apoyando un proyecto de desarrolo de nuevos escritores.
El sitio es http://literaliamexico.blogspot.com y contamos con la smpatía de Norma Padra.
¡Mil gracias!
Arturo Juárez Muñoz

galáctica dijo...

Querida Normy: gracias por la publicación, también gracias al escrito Arturo Juárez Muñoz por la invitación. A Gustavo también gracias por el comentario. La revista es muy linda. Besos Irene Marks

Laura Beatriz Chiesa dijo...

Irene: una sentencia que, igualmente, dejaba pensar en la bandera. Me gustó,

Anónimo dijo...

Querida Irene,
una letra intensa, que no ignora los grandes tesoros arrullados en el corazón. Los únicos, que logran liberarnos de toda prisión, de todo el horror acuciante en la hora que nos toca. Profundo vuelo en este magnífico poema.
un abrazo entrañable

Elisa Dejistani

Cecilia dijo...

Un grito optimista que sacude a la opresión, a la violencia... es un poema con mucha fuerza y pasión, un gusto leerte Irene, un abrazo.

Anónimo dijo...

¡Qué poemazo, Irene! El ritmo es magnífico y los versos se desgranan con una fuerza arrolladora incitando a la reflexión. Estupendo.
Un abrazo.

Jorge Luis Estrella