lunes, 5 de julio de 2010

GRISELDA GARCÍA


LINIERS-BOLIVIA


los micros salen a toda hora,
el puente se enguirnalda en galas plateadas,
el ventanal es pantalla cóncava y desfile
de peces vueltos del revés en un acuario seco
pasando bajo los toldos de La Farola,
oscuros peces borrachos como esponjas
porque el sábado Liniers es fiesta boliviana,
hasta que el hígado aguante y las piernas sostengan,
caen los párpados del machoesponja que se la quiere llevar,
vamos, vamos para allá, pero no,
yo contigo no quiero nada, me has deshonrado;
los vómitos son estrellas caídas en las veredas,
orladas por pedazos rojos y el alto tránsito
de mocasines blancos y tacazos de charol;
desde el papel pegado en la vidriera una bic azul grita:
se pide verdulera sexo femenino, exclusivamente boliviana,
la salteña de pollo sale a toda hora,
así son las norteñas,
doraditas por fuera, jugositas por dentro, Samuel dice
y ríe y muestra el oro en los dientes,
porque sabe que a los seis días de trabajo los borra la chicha,
que el Gran Cochabamba tiene siempre chicas distintas,
se cansan de que les peguen, dice
y muestra los dientes de oro aunque no ría;
el esponja queda solo agonizando en espasmos,
ven, ven que quiero hacerte un hijo, Isabel,
murmura y sigue sacudiendo.


De su libro: "Parala si podés".

-Buenos Aires-

4 comentarios:

Cecilia dijo...

Excelente poema, mis felicitaciones.

Anónimo dijo...

Griselda, qué auténtica descripción poética! Me ha gustado mucho. A propósito, como norteña todavía recuerdo las empanadas salteñas y también las jujeñas con ají quitucho, ambas jugosas por dentro.

Un afectuoso saludo
Lillian

Anónimo dijo...

Nada tan verdadero como este poema-relato. Y tan bien escrito!!!
Un saludo de Liliana

LILIANA dijo...

Muy real y gracioso!!!