domingo, 6 de junio de 2010

JUAN DOMINGO CARRIZO


SIN TIEMPO

La brevedad se atavió de pájaro
y le crecieron alas
casi no me dio tiempo
de horadar una oquedad
en tus secretos

sellaste con cenizas de piedra
la fragilidad de la memoria
hiciste inasible y yerto
el abrazo tierno de mi hiedra
buscando tus erguidas magnolias

precipitaste gestos de mi rostro
que guardaba solo
para cuando tu cuerpo y el mío
alcanzaran el cenit de la gloria

mas cuando quise gustar la miel
de la rojez de tus labios
fuiste mujer de sal
y en la hondura de cada poro
de tu piel
crecieron marchitos geranios

Vaya manera de encarcelar mis bríos
debajo de tu lengua
mutando palabras
fraguadas con centenarios suspiros
que aún son habitué
en los silos
que contienen la redondez
de mis lágrimas

-Buenos Aires-

7 comentarios:

Estrella del mar dijo...

Vaya brevedad inundada con amor!

Abrazos

Cecilia dijo...

Aún lo efímero puede dejar en nosotros huellas inmensas... muy bello poema. Un abrazo Juan.

Juan Carrizo dijo...

Gracias Norma por tenerme en cuenta entre los que intengran tu selecta lista de escritores y poetas

Laura Beatriz Chiesa dijo...

Juan: este poema trajo la idea de que, en la vida, aún lo más dulce tiene incorporada la contrapartida.
Un abrazo de,

Anónimo dijo...

mas cuando quise gustar la miel
de la rojez de tus labios
fuiste mujer de sal....me encanto la frase....indiferencia en su vivo retrato...saludos amigo juan...te saluda Castelli Alfredo

Anónimo dijo...

Estéticamente muy bueno como siempre nos tienes acostumbrados Noe de la Plata

Maria Rosa dijo...

Las metaforas hacen posible que este poema nos muestre la dulzura expresada en éstos ermsos versos!!
cariños
María Rosa