lunes, 12 de abril de 2010

IRENE MARKS

LA ESTRELLA HABLA

Que los ojos del corazón difundan la semilla que es el águila blanca
Espadas que se agitan en la raíz del verde: la gran ola de pan
nos visitaba, entonces fue la luz y el infinito pájaro gozoso,
entonces fue tu sangre en el milagro, el corazón de la caída : los
ojos tienen ojos.
(Circulaban las flores por tus venas- manantiales de estrellas
con un filo de sombras. Caudales que dolían en la fruta tribal
donde tu voz mordía las raíces del tiempo – porque cayó el
edén y fue la tierra de cemento y metal – y cayó la palmera y
fue la casa turbia, la pared asesina)
De lejos llega el mar, marejada de peces moribundos alimenta
tus ojos, corazón de la Estrella, roce de inmenso sol entre las
noches.

“Yo soy la luz que llega de los túneles, el ángel de alas nuevas,
la sagrada vertiente de la sangre del Mundo, la magnética voz
del derribado que nunca morirá, soy música y palpito debajo de
tu carne la fuerza que construye señales para el creciente edén
sobre la Tierra. Y el Universo fluye por la espalda del día, por
las costillas lentas de la noche, como agua indetenible, explosión
del asombro”.


-Buenos Aires-

7 comentarios:

Juan Carrizo dijo...

¡Mira Irene que has escrito cosas bellas! pero esta es sobresaliente,una prosa rica de versos inteligentes,resfrescante como un manantial de agua en el desierto árido,como un manojo de verdades para un corazón ávido de cosas espirituales (gracias por compartirlo)

Anónimo dijo...

Poema de raíz cósmica en busca del Edén perdido. Impactante y de gran belleza. Me gustó mucho y me llevó a otra dimensión. Gracias.

Jorge Luis Estrella

Anónimo dijo...

Toda la belleza y los misterios del universos encerrados en tu poema, Irene.
¡Gracias por compartirlo con nosotros.
Aplausos y besos
María Rosa León

Analía dijo...

Querida Irene:
Me encantó leer esta prosa, con bellas imágenes.
Mi abrazo y mi cariño
Analía

Gustavo Tisocco dijo...

Siempre tu palabra/tu mirada llevándonos más allá Irene, magnífico texto.
Un abrazo Gus.

Mónica Angelino dijo...

Explota el asombro en la mirada al leerte.
Besossssssss

Anónimo dijo...

Querida Irene,
la "estrella habla" en todo tu poetizar, cada verso es como una marejada que nos arrastra con sus soles, y esa música tan tuya cuyo palpitar nos llega al alma.
Precioso trabajo amiga.Abrazo

Elisa Dejistani