martes, 2 de febrero de 2010

JORGE LUIS ESTRELLA


AQUÍ

Aquí está lo que tengo adentro
entre las uñas
entre los dedos de la muerte
debajo de la columna semivertebral
escondido en el globalizado globo del ojo
aquí está mi parámetro monstruoso
para medir la niebla
el equilibrio del ave en vuelo
la tormenta leve
y el terremoto devastador.
Aquí
hurgando mi monedero
está la pobreza de los que comen agua estancada
y la pobreza de los que no les importa
aquí
aquí la lanza sangrienta de los fetos asesinados
y de todos los que para bien debieron ser fetos asesinados.
Aquí
cerca de mi lejanía
estorbándose codo a codo con lo que se pudre
está la vida dando portazos contra la indiferencia
aquí
aquí
noqueada luz de fiebre sin esperanza
está lo que no está ni pudo haber estado
pero que está porque yo quiero que esté
aunque no esté.
Aquí la sombra animándose a ser árbol
y el estómago animándose a no somatizar el espanto
y la piel de los despellejados que se animan a cantar
aún hoy que es día de silencio obligatorio
después de tanto escándalo sin sentido.
Aquí los infinitos nombres de los que necesitan trabajo
y de los que necesitan descansar del stress
y de los que piden con la mano extendida
y de los que ya no necesitan nada porque les sobra todo
pero quieren más.
Aquí está la línea que se cruza fácil
y la que no se puede cruzar
y la que cuesta varios huevos pasados por agua cruzar
varios huevos rotos extenuándose en el deseo
inconcluso.
Aquí está la furia recién despierta
y la que duerme esperando que la despierten
y aquí la sed de paz
paloma ahuecada entre caramelos ácidos.
Aquí también lo que gotea.
Aquí entre los omóplatos de la muchacha atropellada
sudor de sangre que vuela en el absurdo
la secuestrada fe por la que piden dólares arrugados
euros desagradecidos
pesos negros.
Aquí entre los esteros pantanosos
flotando como estambres digitales malparidos
la gloria desaprovechada
el alquiler que no se puede pagar
la enfermedad real y la fingida.
Aquí está el animal con otro animal en la boca
el hombre con otro hombre en la boca
la boda sonriendo como una caricatura
aquí entre el ombligo de los futuros nietos
y los senos cancerosos y los sanos de las modelos
ubicua y desubicada anemia que se cura con remedios falsificados
cadera rota por caerse de la luna a la tierra
esa ilusión primaria que nos convierte en ilusos primarios
primates bobos
aduciendo aquí lo que el aquí precisa.
Aquí está la inmensa nube que traerá la inmensa lluvia
el diluvio mínimo la inundación máxima
las madreselvas corriendo de orilla a orilla
el conocimiento que de tanto conocer se vuelve ignorancia.
Cada uno tiene derecho a ser violado ultrajado vendido estafado
aquí es el lugar donde rige ese derecho inalienable.
Aquí entre los vírgenes labios que ya no esperan besos.


-Buenos Aires-

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Jorge: qué poema, Amigo. Profundo, elocuente y sin olvidos. Te abraza, Laura Beatriz Chiesa.

Juan Carrizo dijo...

Profundo poema Jorge, has hecho un resumen doloroso de las cosas que fastidian al hombre justo y el significado de tus versos conmovieron mi apreciación conceptual respecto a si es necesario intentar saber tanto,o mas bién hacerse el distraido es la mejor porción

Anónimo dijo...

Gracias Norma, gracias Laura, gracias Juan. Hay que animarse a publicar y leer este poema por lo largo y terrible que es. Los comentarios, por una razón o por otra, siempre ayudan al autor. Un beso grande a los tres.

Jorge Luis Estrella

Mónica Angelino dijo...

Te he leído en poemas con mucho humor. Este poema es profundo, seriamente serio, muestra al poeta Estrella en todas sus fasetas. !grande, Jorge!

Besossssssss

Pd:(¿cuántos puloveres estás preparando para el próximo frío?)

Anónimo dijo...

HOLA JORGITO: QUÉ POEMA, DURO, CRUEL, REAL.
SALIR UN POCO DE LO CONVENCIONAL.
BESOS PARA BLACK & WHITE

Norma Padra dijo...

Un abrazo para Jorge por favor!!!!
Con cariño de Norma

Anónimo dijo...

Si bien como dice el autor, es un poema largo, dibuja con su pluma un paisaje interior doloroso y real.
Lo felicito
Liliana

Cecilia dijo...

Qué poema! Es impresionante, real y lamentablemente inmanente. Aunque duele, creo que cumple con la misión que debería tener todo poeta verdadero. Mis felicitaciones y admiración.