lunes, 18 de enero de 2010

JOSÉ GREGORIO BELLO PORRAS


LLUVIA DE HOJAS


Hoy la lluvia de hojas deja caer una reflexión sobre la irrealidad. Un texto enviado a alguna parte y que permanecía esperando para que otros lectores lo conocieran. No sabré si lo leíste, sin tu comentario.


En él, exploro mi pasado y lo continúo haciéndolo en el siguiente texto bajo la mirada de un niño que observa a dos personajes bíblicos reducidos a la marginalidad en una urbe cercana en el espacio pero lejana en el tiempo.


Sigo el curso de la lluvia con unos textos que aspiran a ser poéticos en su simplicidad e imperfección. Pero te dejo que tú los juzgues y los sentencies en algún oportuno comentario.


A veces es difícil decir algo sobre lo que leemos. Pero es la única forma de retroalimentar a quien escribe, quien siempre admira la paciencia infinita del lector. Porque él también lo es.


-Venezuela-


4 comentarios:

Fernando dijo...

Hola Norma,
Es un verdadero placer leer tus poemas.
Son una maravilla.
Besos
Fer

El ave peregrina dijo...

Hermoso contexto,la poesía no es perfecta, pero pienso que la mayor parte de las veces el poeta las siente o las ve reflejadas en sus semejantes, claro está que la última palabra es la del lector.

Un agarimoso saludo querida amiga.

Anónimo dijo...

José: poder comentar algo que nos llega requiere salirse, en ese instante, de uno mismo, para volcarse en el otro. Sin ese acto de entrega, no se puede llegar a descifrar lo que el autor quiso decir. Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.

Juan Carrizo dijo...

Muy buena tu reflexión Jose y es la mejor manera de poetizar la simplicidad,cuando los poemas no se entienden ,generalmente el lector hace una interpretación personal y no justamente la que el poeta quería,despues con cierta liviandad se excusan diciendo que el poema se hace entre los dos,bueno es solo mi opinión admito que no soy dueño de la verdad respeto a las letras poéticas (hermoso lo tuyo)