lunes, 19 de octubre de 2009

MARTA ORTIZ


TEMPERATURA

No solo la fiebre tensa el atardecer.

También la hora
......................la luz morada
......................los filamentos.

También el límite
...............racimos de ausencias
........................como ramos de violetas.

Siluetas de piedra
merodean los bordes
...............arborecen la plaza.

Suben repican
maldoblestar retumbo agudo
.....................de campanas.

Sostengo a tientas el inmenso carillón:
alguien sacude
....................para mí

.............................badajos de lágrimas.


-Rosario-

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Martha: los.. "badajos de lágrimas"
traen recuerdos, nos acompañan junto a ellos. Carrillón difícil de manejar en los momentos de la vida.Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.

Vuelo de noche dijo...

Cierto Laura, acompañan en la luz o en la sombra, siempre, pero hay momentos que los evidencian especialmente, los presentizan, ensordecen... Ese es el momento que refleja el poema.
Un abrazo, Marta

Juan Carrizo dijo...

Un carillón que desafina son campanas de cristales,pueden molestar la memoria,descomponer el marco de circunstancias que observan nuestros ojos y racimos de ausencias como ramos de violetas embargarnos hasta el límete. (bello poema)

Anónimo dijo...

Gracias Norma, hermosa imagen, hermoso gesto, publicarme. y Qué casualidad, si es que la casualidad existe, hoy me publicó el mismo poema un poeta español a quien no conozco.
Marta

Vuelo de noche dijo...

Tu mirada, Juan, expresa con lucidez lo que quiere expresar el poema. Ese tañido que a veces es a cristal, sí, pero otras es ese maldoblestar retumbo agudo. Inevitablemente el tablero de juego oscila entre el bronce y el cristal y a veces hay que taparse los oídos. Gracias por tu comentario, abrazo, Marta

Anónimo dijo...

¡Qué bellas imágenes, Marta!
Felicitaciones y un beso grande
María Rosa León