martes, 9 de marzo de 2010

EMILCE STRUCCI


LA LUZ ES OTRA COSA

en puntas de pie
suspendida en el linaje de un ciprés,
contemplo el mar que me despoja
desde ese espacio el aire es más amplio
inventa otra eternidad
se puede oír la voz de la piedra a contraola
y es extraño comprobar esa imagen
el sonido de esa imagen siempre buscada
que me aguarda
la luz, en cambio, la luz es otra cosa:
un gozoso ramillete de navajas,
el dolor de la noche (su magia)
entonces uno puede sospechar grandeza
y es capaz de entender a Judas, a Jesús,
hasta puede comprender a Alfonsina,
a cada suicida minucioso
en permanente labor de regresar
porque es difícil soportar la belleza ajusticiando los ojos,
soportar la muerte colgando de los ojos,
todo el vértigo y los escándalos de la paz
parece excesivo imaginar un océano con otra luminosidad.

-Buenos Aires-

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó tu poema, Emilce, tan lleno de luz, la que es otra cosa. Gracias por compartir tus bellísimas metáforas. Un fuerte abrazo.

Jorge Luis Estrella

galáctica dijo...

Emilce: cuando la belleza de la luz es tan increíble lo demás pasa a segundo plano, la comprensión sólo puede plasmarse en poesía.Y lo hacés muy bien, en forma desgarradora.Porque también la belleza duele.Saludos Irene Marks

Emily dijo...

Con el corazón, mil gracias por sus comentarios a Jorge y a Irene.
Y a vos, Norma, por el bellísimo regalo de publicarme en este excelente blog.
Un abrazo de osa. Con amor,
Emilce Strucchi

LILIANA dijo...

FELICITO A LA AUTORA DE ESTE POEMA TAN BELLO.
LILIANA