jueves, 7 de mayo de 2009

MARITZA LUZA CASTILLO


AMULETO PARA TI

Mientras su espíritu rodaba por el sendero de las piedras
Ciertos lúgubres patios
Me untaron con esencias a hiedra
Y en ese triste atardecer
Mi ser, escucho tu adiós

Pobre la piel desagarrada al aullido
Mas pobre el aullido, resignado al olvido
Voy mirando de reojo
A ver sí en sus pisadas encuentro mis despojos

Los bosques me niegan mi ambición de morir
Crujen los vientos
Se enciende la carne
Hay una hoguera que debajo de mis pies arde
Porqué he de seguir
Sí a cada instante
El sonido rotundo y orbicular
Clama el invierno que me espera pasar

¡Hay de mí, pobre mujer de sal
corre el agravio de vivir
sin su luz solar!
La miseria esconde al cisne que fui
Disimulando entre divagaciones
El día radiante en que te conocí
Abrí de nuevo el enorme pañuelo de colores
Negada a existir, dejo mi pasión en sus rincones
Me retiro de ti
Haciendo de mi existencia de flor
Un amuleto para ti



-Lima, Perú-

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ME GUSTÓ MUCHO EL USO SIMBÓLICO DE ESTE AMULETO, CON EL QUE SE PONE FIN A UNA SITUACIÓN PLENAMENTE POÉTICA...
FELICITACIONES
NORMY P.

Juan Carrizo dijo...

Un triste poema en su argumento pero tan bién descripto,en las imágenes que utilizas,que haces que el lector se identifique con tus sentimientos.Desde mi humilde mirar las cosas me parece que éso solo se logra cuando se es un buen poeta,y tu ¡vaya si lo éres!