
CARROUSEL
La calesita sigue su mareo
bailando sones cuando debe hacerlo,
cuando sostiene risas en las bridas
de algún caballo manso en el paseo.
Se concentran en ella tantos sueños
como niños conduzcan sus anhelos.
Los aviones en tierra se desplazan
pero vibran el aire con sus dueños.
Ni qué hablar del dragón que por sus fauces
emana su calor ¡Boca de fuego!
Mientras las manecitas lo conducen
a retomar el hilo de su juego.
Un señor sube y baja de ese mundo
retirando el boleto que permite
ser feliz, en el disco giratorio,
cual si fuera un Noé que nos elige.
¿Habrá sortija? ¿Cuándo lo sabremos?
La sortija es la suerte y es esquiva.
Se nos muestra al alcance, ya la vemos,
pero se aleja rauda y fugitiva.
Hoy seguimos tratando de marearnos
con aquellas canciones todavía
y, como el señor que sube y baja,
pretendemos cobrarle a nuestra vida.
Un camello, un avión o algún caballo
se hicieron realidad sin calesita.
Ya no escuchamos música de fondo.
La calesita sigue su mareo
bailando sones cuando debe hacerlo,
cuando sostiene risas en las bridas
de algún caballo manso en el paseo.
Se concentran en ella tantos sueños
como niños conduzcan sus anhelos.
Los aviones en tierra se desplazan
pero vibran el aire con sus dueños.
Ni qué hablar del dragón que por sus fauces
emana su calor ¡Boca de fuego!
Mientras las manecitas lo conducen
a retomar el hilo de su juego.
Un señor sube y baja de ese mundo
retirando el boleto que permite
ser feliz, en el disco giratorio,
cual si fuera un Noé que nos elige.
¿Habrá sortija? ¿Cuándo lo sabremos?
La sortija es la suerte y es esquiva.
Se nos muestra al alcance, ya la vemos,
pero se aleja rauda y fugitiva.
Hoy seguimos tratando de marearnos
con aquellas canciones todavía
y, como el señor que sube y baja,
pretendemos cobrarle a nuestra vida.
Un camello, un avión o algún caballo
se hicieron realidad sin calesita.
Ya no escuchamos música de fondo.
Damos vueltas y vueltas mientras gira.
De: “Viejos sabores para no claudicar”
-Buenos Aires-
16 comentarios:
Beatriz:Eres dueña de un dón cual manejas con soltura que asombra,muchos dicen que es muy dificil abordar tu estilo,sera por que las rimas que usas tienen significados,giran en torno a propósitos preconcebidos,(se aprende de ti,gracias por ello)
Me has retornado a la infancia, qué bellos recuerdos y qué finallllllll!!!
Besossssss
Laura...¡ qué de recuerdos! como a una niñita su abuelo la llevaba a la Plaza Mitre y alli estaban las calesitas , para soñar...yo soñaba , me preguntaba dónde se iba el tiempo...y el tiempo me trajo a vos.
Un abrazo,
Querida amiga: volver a la infancia. Con este poema he visto la risa de mi nieta, pidiendo otra vualta, y la nostalgia de la vida, que a veces nos la niega. Como siempre, bellisimo. Tu pluma es arte sobre arte. Felicitaciones. Marta Julia Ravizzi
Querida Laura: tan bello poema, merece el recuerdo inefable de la dulce infancia que he revivido al leerlo.
Gracias por tus palabras.
Normy
delicado, como el poemA, retorno a la infancia, con ojos nublados, y la imagen nítida de la sortija tan lejos siempre de mi estatura. un abrazo. susana zazzetti.
delicado, como el poema, es el recuerdo de mi infancia y el sueño de la sortija tan alejada siempre de mi estatura de niña. Muy bello. abracito. susana zazzetti.
Laura, como siempre te felicito y te recuerdo con mucho cariño. un beso, María Elba Benítez (V.Gral.Belgrano-Córdoba)
¡Qué difícil es no marearse con el vértigo de la vida diaria como en la calesita!
¡Muy bueno tu poema Laura!
Aplausos y besos
María Rosa León
Estimada Laura, un tren de imágenes y recuerdos que me acompañan esta tarde casi noche, luego de leerte. Lo guardo con gusto y con cariño. Saludos cálidos desde la helada Londres, Isabel
Laura :
Cuánta ternura encierra esta poesía,
Cuántos momentos hermosos que hemos pasado
en ese carrousel ,y hoy recordamos emocionados
Felicitaciones. Afectuosamente Juan C.Sinnott
Un poema donde tintinea nuestra infancia y nos esperanzamos nuevamente con la sortija. La calesita es una joya del recuerdo, para mí unida a mi padre que nos llevaba caminando por bastante distancia, por lo que llegar era siempre aún más hermoso.Saludos poéticos Irene Marks
Querida Laura, cuanto me alegra saberte más alla; y arriesgo a pronosticarte más "laureles". Tu poesía es de todos los tiempos, es humana y entendible.
Te felicito. Con mucha satisfacción te mando un fuerte abrazo. Trinidad.
QUE HERMOSO POEMA... TAN AUTENTICO COMO LA VIDA MISMA. NUNCA HAY QUE PERDER EL RECUERDO DE LO QUE HEMOS VIVIDO.
LILIANA
Bellísimo poema Laura, recordando la alegría de los hijos, cuando pequeños los llevábamos a la plaza y a la calesita, y disfrutábamos tanto con ellos. Tierno, cálido y nostálgico poema.
Besossssss Josefina Fidalgo
Amigos, GRACIAS a todos por sus comentarios. Quise, a través del poema, hacer una analogía con la vida, cosa que va más allá de la calesita en sí. Los abrza, Laura.
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