
PALABRAS PERDIDAS
Hay palabras volcánicas
crecidas en el silencio del deseo
que escapan sin razón
como una pasión fugaz.
Hay palabras románticas
escritas en el aire por un enamorado
para soñar el amor
en la hamaca de una plaza.
Hay palabras equilibradas
que se eligen con precisión
para disimular el dolor
en una despedida.
Hay palabras asesinas
que se dicen contra la creación
matando el vuelo rebelde
de cada despertar.
Hay palabras buenas
que unen la magia con la verdad,
acariciando las sílabas secretas
de la infancia
para comprenderlas después.
Hay palabras perdidas
que debieron decirse alguna vez
y no pudieron.
Son palabras desaparecidas, arrepentidas
en una vieja valija
esperando ilusas
que aquel momento
ocurra.
-Buenos Aires-
Hay palabras volcánicas
crecidas en el silencio del deseo
que escapan sin razón
como una pasión fugaz.
Hay palabras románticas
escritas en el aire por un enamorado
para soñar el amor
en la hamaca de una plaza.
Hay palabras equilibradas
que se eligen con precisión
para disimular el dolor
en una despedida.
Hay palabras asesinas
que se dicen contra la creación
matando el vuelo rebelde
de cada despertar.
Hay palabras buenas
que unen la magia con la verdad,
acariciando las sílabas secretas
de la infancia
para comprenderlas después.
Hay palabras perdidas
que debieron decirse alguna vez
y no pudieron.
Son palabras desaparecidas, arrepentidas
en una vieja valija
esperando ilusas
que aquel momento
ocurra.
-Buenos Aires-
6 comentarios:
Carlos: el tremendo poder de la palabra. Puede acariciar y puede doler como una daga en el corazón. Un saludo cordial de,
Querido maestro y amigo de vida, te estaré esperando para festejar los 15 años de REDES DE PAPEL, y los 14 años de Papirolas.
Te mando un abrazo lleno de "buenas palabras".
Normi P.
hay palabras que debimos escuchar
hay palabras que no pudimos decir
hay palabras que trascienden
otras se las lleva el viento
el tiempo dirá cual de ellas prevalecerá.
Tu has sacado de la vieja valija las palabras justas para encantarnos,un poesía que cautiva por su sabiduria practica (las cosas hay que decirlas cuando se debe)
La palabra... esa amada que nos esclaviza y a veces crea los momentos que ya no están, como un remedo amargo e imprescindible. Un abrazo desde Salta
Querido Carlos:
Un buen poema.
Nuevamente recibí mis felicitaciones por estos 15 años de Redes de Papel.
Un saludo cordial
Analía
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