
La muy bella cantó al amanecer sus pesadillas
Rompió equipajes acumulados por años
Cientos de botellitas inútiles
Sueños despilfarrados
Un motín lleno de olvido
La casa abandonada de su alma
La muy bella lloró a sus vivos
Y a sus muertos les sonrió amablemente
Comienzo de nuevo
Otra vez en blanco
Otra vez vacía de plenitud
Rompió equipajes acumulados por años
Cientos de botellitas inútiles
Sueños despilfarrados
Un motín lleno de olvido
La casa abandonada de su alma
La muy bella lloró a sus vivos
Y a sus muertos les sonrió amablemente
Comienzo de nuevo
Otra vez en blanco
Otra vez vacía de plenitud
De su libro: "Bajofondo"
-Buenos Aires-
3 comentarios:
y siempre es todo un empezar Gra, buen poema.
Saludos Gus.
Graciela: tu poema es el fiel reflejo de la vida. Morir y renacer, internamente o en el afuera, son su esencia. Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.
Llorar a los vivos, estar vacía de plenitud. Excelente. Un beso, mi querida Graciela.
Jorge Luis Estrella
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