
LOS LOBOS
Me pregunto si alguna vez podremos
librarnos del asedio de los lobos,
cuando creemos que al fin se retiraron
vuelven y nos recuerdan / con sus aullidos,
que aún están allí, agazapados,
con su hambre de carroña,
con sus fauces atroces,
tratando de alcanzar, con un zarpazo,
los restos del festín.
Algunos se han cubierto la pelambre
con el cuero de algún cordero muerto
y simulan, no sin arduo trabajo,
una digna actitud de mansedumbre.
Pero no pueden con su naturaleza
y al verlos todos juntos mostrando ya sus garras,
gruñendo desconfiados de su propia jauría,
me invade nuevamente la profunda tristeza
de pensar que, además, podrían tener cría.
Me pregunto si alguna vez podremos
librarnos del asedio de los lobos,
cuando creemos que al fin se retiraron
vuelven y nos recuerdan / con sus aullidos,
que aún están allí, agazapados,
con su hambre de carroña,
con sus fauces atroces,
tratando de alcanzar, con un zarpazo,
los restos del festín.
Algunos se han cubierto la pelambre
con el cuero de algún cordero muerto
y simulan, no sin arduo trabajo,
una digna actitud de mansedumbre.
Pero no pueden con su naturaleza
y al verlos todos juntos mostrando ya sus garras,
gruñendo desconfiados de su propia jauría,
me invade nuevamente la profunda tristeza
de pensar que, además, podrían tener cría.
-Buenos Aires-
3 comentarios:
Os lobos serão sempre selvagens ainda que cobertos com pele de cordeiro.. Contudo, têm muita dignidade no seu porte e nas suas relações de família.
Aqui, em Portugal, há parques naturais onde se trabalha na sua conservação, já que alguns stão em vias de extinção.
Um beijo
Graça
Mil gracias, Norma!
Un beso grandote!
Celina
Celina, siempre aparece algún lobo hambriento, dispuesto al zarpazo.
Siempre conviene tener preparadas las garras de la astucia.
Muy bueno tu relato
Cariños Josefina
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