
.....................A Felicitas Guerrero de Álzaga
Felicitas aún pasea su hermosura
cada treinta de enero.
Dicen que la vieron en el Río Salado,
por la calle México,
en la iglesia.
Vestida de luz
con un niño en cada mano
y la tristeza tenaz en la mirada.
Ángeles de un solo ala
anunciaron la gloria.
Ella no conoce de tiempos ni sepulcros.
La bella es una joya
que deambula la eternidad
visitando campanarios.
Felicitas aún pasea su hermosura
cada treinta de enero.
Dicen que la vieron en el Río Salado,
por la calle México,
en la iglesia.
Vestida de luz
con un niño en cada mano
y la tristeza tenaz en la mirada.
Ángeles de un solo ala
anunciaron la gloria.
Ella no conoce de tiempos ni sepulcros.
La bella es una joya
que deambula la eternidad
visitando campanarios.
3 comentarios:
Gracias Norma, en breve entraré a comentar a los compañeros poetas, gracias por difundir poesía, Gus.
Gustavo, La belleza , la tristeza y la ternura están en tus poemas aún en los que no parecen tuyos. Un abrazo de afecto y admiración.
Jorge Luis Estrella
Gracias jorgito, no entendí mucho el comentario, pero gracias, Gus.
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