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Suspendo mi camino y me suspendo
encaminada a descansar,
bajo éste arbol añejo…cansado.
El descanso comienza a deshojarme
y el cansancio mira mis ojos blancos.
Quedo con mi tronco a solas.
Queda mi tronco solo,
sin mis hojas, sin mis ojos.
Queda mi tronco recostado
bajo este árbol,
con
sus
hojas… llorando,
con mis ojos
¡buscándome!
1 comentario:
Con fina sensebilidad transita este bello poema...
Me gustó mucho!
Alicia Castello
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